un espacio con muchas ganas y algo de arte
Después de haber experimentado largo y tendido con la EOS400D vuelvo a mi pequeña Olympus con este detalle de humor y reflejo social.
La verdad es que había oído de este asunto hace tiempo, pero hasta ahora no tuve constancia real de la existencia de redes de familias gitanas que se dedican a la vigilancia de obras. Esta mañana, paseando por Madrid, en una obra recién abierta, he visto este aleccionador cartel. Huelga decir que no había guarda alguno en la obra, debe ser que con el simple aviso ya es suficiente espantapájaros para posibles delincuentes.
P.D.: El efecto “trapecio” de la foto no es un recorte original sino un simple efecto óptico provocado por la confluencia de líneas oblícuas. No está hecho a propósito, lo prometo.
Puntua esta foto: