abrazo

Salario emocional

Esta mañana, hablando con mi compañera Ana Aldea, citó el término “salario emocional” mientras hablábamos acerca de lo que cuesta sacar adelante proyectos en esta época de desconfianza y crisis en los que a muchos les cuesta encontrar trabajo en España, como ese plus que nos mantiene en la empresa a pesar de – en ocasiones – un ecosistema hostil.

Cuando en un encuentro del sector me preguntan el consabido “¿qué tal?” mi respuesta estándar – y cierta – es “trabajo el triple para lograr lo mismo“, y es en estos momentos donde las empresas se miden por sus valores, misión y visión, cuando deben mostrar que son algo más que una simple máquina de hacer dinero y pagar nóminas, es en situaciones difíciles donde las grandes empresas demuestran que lo son porque las componen grandes personas.

Yo puedo decir, y enorgullecerme, de que cuento con el mejor equipo humano que nadie puede pedir, compañer@s como Ana, Chus, Sergio, David, Cristina, son el principal valor de la empresa, el disolvente de los problemas, el aliciente de cada día para luchar con más ahínco aún que el día anterior, el motivo por el que merece la pena levantarse cada día y ponerse a trabajar.

He trabajado en varias empresas, muchas diría yo, y lo que diferencia aquellos años de mi vida laboral actual es que “es vida“, no solo trabajo. Y no me refiero a que me pase la vida trabajando, que también, sino a que tengo relaciones auténticas con las personas que componen la empresa, y no solo Medios y Redes, también con l@s compañer@s de Bubok, influenZia y evoluZiona, gente como Ángel María, Ruth, Marga, Marta, María Valverde, JanaMaría Gamero, Dani, Mari Trini, Rafa, Anita y no solo con ell@s.

El “salario emocional” lo obtienes en muy pocas empresas, no es solo formación o un plan de carrera, solo lo consigues al completo donde hay grandes personas y consigues conectar con ellas, donde traspasas la pura relación laboral para hacer equipo, amistad, incluso cariño sincero. Y me siento afortunado de sentirme querido y de querer a la gente con la que trabajo. Hay gente que se sorprende cuando observan como nos abrazamos y nos besamos efusivamente cuando nos vemos, y no es forzado, es totalmente sincero, aunque nos veamos cada día nos alegramos de veras de vernos y disfrutar de nuestra compañía y esfuerzo.

Por supuesto, los abrazos y el cariño no consiguen que te compres un coche más potente, ni que te pegues unas vacaciones en una isla paradisiaca, pero logran que disfrutes más cada momento, compensan esos días en que la ilusión por el trabajo bien hecho no es suficiente, esos días tontos en que parece que todo cuesta un poco más.

Es esos días cuando el plus del “salario emocional” te mantiene vivo y feliz de poder trabajar en lo que te gusta y con gente con la que también te irías a una isla desierta.

Actualmente, en Medios y Redes estamos en periodo de cambios importantes, de proyectos fantásticos a punto de ver la luz y, además de la recompensa por la labor bien hecha, por el lujo de poder trabajar en lo que te gusta, tengo el placer de poder compartirlo con gente a la que quiero.

Y … quería contarlo :)

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