Quizás a estas alturas no haya nadie, interesado en política, que no haya escuchado alguna vez la historia de Mouseland, contada en primer lugar por Clarence Gills pero que se hizo más famosa por un discurso de Tommy Douglas, ambos políticos canadienses.

En la misma se hace un alegato acerca del voto útil y la capacidad de elección del ciudadano ante las votaciones, sobre la voluntariedad del voto y la libertad de elegir … a ser posible razonadamente.

Me lo recordaba hoy un buen amigo, Chema Larrea, y viene al pelo de la apuesta que hemos hecho siempre en UPyD, que apelamos porque el ciudadano elija libremente, sin regalar su voto a nadie, porque escuche y estudie todas las opciones y decida con criterio y responsabilidad. Y también, todo hay que decirlo, porque somos ratones, ciudadanos que hemos decidido “sumar” en la política. En cualquier caso recomiendo encarecidamente escucharlo (tiene subtítulos en español) pues es un material imprescindible sobre comunicación política.

 

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