No siempre ganar un premio, ni siquiera si parte del reconocimiento de tus colegas, puede ser una experiencia completamente satisfactoria.

En mi caso ha habido sus mas y sus menos, a pesar del agradecimiento, y ciertamente ha sido mas el regusto desagradable que la efímera experiencia del hecho de ser premiado.

Ciertamente, estaba mejor como estaba, no necesitaba el premio, y seguro que ni lo merecía.