Lo peor de tener un Blog

Me encanta bloguear, pero a pesar de ello hay algunas cosas que me ponen de los pelos, que a veces me hacen perder los nervios. Como son mis experiencias es un poco alienante que las utilice para dar consejos pero también se aprende de los errores de otros ¿no crees?. Pues a ver si te sirven de algo mis paranoias y no incurres en ellas.

¿Me dejas que te las cuente?, son solo ocho …

1. Las estadísticas de tráfico diario

Los enlaces desde las redes sociales u otros blogs incrementan el tráfico diario, no el de todos los días sino que va por rachas. Hay incluso días que pueden tirar tu blog abajo si no estás atento o dispones de un sistema de cache. Luego están esos días en que, sin saber por qué, tienes un bajón impresionante de visitas y no puedes hacer nada por remediarlo, simplemente la gente no te visita a pesar de que hayas publicado material de mucho interés.

Ya se que no hay que agobiarse, que son cosas normales, que todos los blogs tienen rachas de mucho tráfico y otras en que baja pero me absorbe la incomprensión a este respecto. He llegado al punto de no mirar las estadísticas de tráfico pero considero que, en el fondo, es un error no hacerlo, pues siempre aprendes cosas acerca de la gente que te visita. Pero bueno, si la racha es corta, si no se convierte en una tendencia, procuro no preocuparme, y tu deberías hacer lo mismo.

2. La fluctuación del contador de suscriptores al feed

Esto está relacionado con lo anterior, pero tiene la capacidad extra de sacarme de mis casillas. Y no me refiero a los bajones “técnicos” de Feedburner, sino a que hay días que, sin venir a cuento, sin haber insultado a nadie ni haber publicado un post alocado, de repente tienes 50 suscriptores menos. Tampoco estoy hablando de las bajadas de suscripciones de los fines de semana, pues ya aprendí que eso no es que se hayan dado de baja sino que en esos días hay gente que lee menos (lo que no deja de parecerme curioso ya que el fin de semana es cuando mas tiempo hay para leer). Me refiero a días “normales”, que de repente pega un bajón el icono de las narices de Feedburner para mostrar unas tristes estadísticas de fidelidad al blog.

A este respecto he decidido poner el icono lejos de mi vista, lo mas abajo posible de la barra lateral, y solo revisar las estadísticas de Feedburner muy de vez en cuando, para ver tendencias, que realmente es para lo que sirven de verdad – visto el método que tienen de conteo.

Ahora me preocupa mas cuando hay parones en el contador, cuando veo que, a pesar de los meses de publicar contenidos que considero de calidad, no sube el dichoso numerito como debiera, mientras que hay blogs que en cuatro meses tienen miles de suscriptores al feed. Será envidia cochina pero no lo entiendo la verdad.

3. Las actualizaciones

No es que me vuelvan loco pero si que reviso, quizás demasiadas veces, la página de plugins del panel de WordPress (el sistema utilizado para publicar en el blog). Y si veo algún aviso de actualización le doy a toda prisa al enlace para que se actualice (bendita mejora de WordPress 2.5). Estoy deseando que llegue la versión 2.6 de WordPress, que entre las novedades incluirá actualizaciones automáticas. No veo la hora de que llegue.

Las actualizaciones de WordPress, a diario no me preocupan, pero si tengo algo de atención en lontananza acerca de las actualizaciones mayores, esas que pueden dejarte tirado del blog un par de días. Afortunadamente tengo algún servidor de pruebas donde hago experimentos antes de actualizar CiberPrensa.

4. Los “parones”

Como ya comenté en el “punto” de los suscriptores, una de mis mayores incomprensiones y desasosiegos son los parones de tráfico. Cuando, da igual lo que hagas, que ni el contador de suscriptores ni las estadísticas de tráfico suben lo que uno considera deberían ascender.

Es mas, estoy seguro de que los parones son una de las principales causas de abandono de blogs, ya que puede llegar a ser descorazonador publicar material potente, desde las tripas, y que no tenga un reflejo en la audiencia, en un incremento de la misma.

Trato de no preocuparme por esto porque soy consciente de que estas paradas, estos estancamientos, son algo natural en la evolución de un blog, pero esto no deja de ser algo apesadumbrante en ocasiones, sobre todo cuando los estancamientos duran mas de lo que uno desearía, en esos momentos en los que te darían ganas de pegar cerrojazo al blog. En vez de agobiarme lo utilizo como un revulsivo, como un incentivo para trabajar mas duro en el blog, crear material mas potente, de ofrecer aún mas calidad – y tu deberías hacer lo mismo. Asúmelo con un nuevo reto, como una batalla entre tu y tus aún futuros lectores que, en un día muy cercano, llegaran a ese material escrito gracias a los buscadores o al “boca a boca”.

5. Los comentarios insultantes

Saliendo un poco de cuestiones estructurales, y casi filosóficas, hay algo que te puede garantizar pasar ratos realmente malos con un blog: los avisos por email y los insultos. De verdad, me encantan las críticas constructivas, pero cuando alguien critica solo en plan negativo, o cuando recurre al insulto me pongo de mala leche. Por otra parte, los emails del blog pueden llegar a ser un auténtico coñazo, pero si quieres ofrecer la conversación necesaria que debe tener un blog no te queda mas remedio que tener activada la notificación de nuevos comentarios, incluso de spam.

Volviendo al asunto de los comentarios insultantes, y a pesar de que personalmente llevo muchos años en foros y eso ayuda a que te resbalen muchas críticas, incluso insultos, ayuda seguir algunas sencillas premisas:

  1. Si el comentario requiere aprobación, borralo. Que no te tiemble el pulso. Los sistemas anti-spam están para algo, y salvo algún error puntual funcionan de maravilla. Es mas, ni siquiera revises la cola de SPAM, deja que se borre sola al cabo del tiempo definido para ello. A fin de cuentas tu blog es tu casa y tu marcas las normas, estableces los límites de una conversación de respeto. Configura bien tus sistemas de aprobación de comentarios y a partir de ahí ocúpate solo de lo fundamental.
  2. Responde solo una vez. Y no te enrolles. Hay algunas veces en que las críticas pasan el filtro del sistema y se hacen públicas – hay incluso ocasiones en que te merece la pena que sean públicas. En estos casos aplica estos criterios a como debes contestar:: a) no respondas al momento, tómate tu tiempo, b) que tu texto sea mas escueto que el suyo, y mas al grano, c) responde con racionalidad y profesionalidad en vez de hacerlo emocionalmente, no te metas en jardines, y d) no des algo mas sobre lo que argumentar, limítate a dar en la llaga. Dicho de otro modo, si alguien dice que tu blog es una mierda, no debes hacer una lista de las múltiples razones por las que “no es una mierda”. En vez de eso responde algo del tipo de: “Lamento que lo veas así”. No se puede argumentar en contra de eso, así que cortas la argumentación. También creas la impresión de que no te ha molestado en absoluto el comentario. Solo deberías romper esta dinámica si alguien incurre en un libelo, pues en ese caso hay que corregirlo para evitarte tu mismo problemas.
  3. No hay mayor desprecio que no hacer aprecio. … como diría mi abuelo. Los comentarios desagradables no te molestan si no los lees, así de claro. No leas comentarios de gente que venga de los buscadores, y mucho menos de los que vengan porque tu artículo ha sido socializado en menéame (ni se te ocurra). Si un artículo tuyo genera polémica de algún tipo ni se te pase por la imaginación entrar al trapo de las provocaciones, simplemente deja de leerlos y a otra cosa. Y es que, al contrario que la crítica constructiva, la crítica destructiva tiene un valor negativo – su único propósito es molestarte. Y una vez que ya hayas expuesto tu defensa (o lo que quieras) no hay motivo para seguir exponiéndote a mas de esa basura.

6. La falta de tiempo para escribir

Hay muchos amigos a quienes sorprende lo prolífico que soy, la cantidad de sitios en donde escribo. Y es que me gusta escribir sobre lo que hago y lo que conozco, para que negarlo. Es mas, si tuviera mas tiempo no escribiría en 4 o 5 blogs, escribiría en 10 blogs. Pero no hay horas en el día para poder escribir con un mínimo de calidad y respeto al lector, harían falta otras 24 horas por lo menos. Hay trucos para sacar tiempo de donde parece que no lo hay, pero te aseguro que los he probado todos. Además, tampoco es cuestión de estar todo el día blogueando. Esta tarea de escribir en la red, si le sumamos el tiempo de recopilación de información y referencias, me lleva aproximadamente 3 horas al día, que reparto como buenamente puedo. A veces, lo que hago es aprovechar los ratos con mas tiempo y programar – los fines de semana – pero no siempre es posible. Quizás algún día llegue a dedicarme a esto en exclusiva, y entonces seguro que me quejaré de otro tipo de cosas, es ley de vida.

7. Los bloqueos de inspiración

Suelo escribir como 7 u 8 artículos al día, y créeme cuando te digo que a veces me asalta la ausencia de inspiración. Uno de los métodos, que ya comenté, de gestionar la inspiración, es programar artículos, aprovechar las rachas de afluencia de ideas y escribir como un loco. Además esto te da días de relax hacia el blog.

También puedes hacer tormenta de ideas visitando YouTube, Flickr u otros blogs, leyendo de lo que otros escriben y ampliar tus opiniones al respecto de sus artículos, no limitarte a comentar una frase en su blog sino convertir esa idea en un artículo para tu propio blog. Hay muchos modos de salir de un atasco de inspiración. Incluso tu propio blog te puede inspirar.

8. Cuando parece que estás gritando al vacío

Cualquiera que haya iniciado un blog desde cero ha experimentado esta sensación, incluso es posible que aún la sientas. Nadie comenta en tu blog, ni te enlaza, o lo hacen muy pocos. A veces no sabes si realmente te lee alguien. Y desearías haber empleado esas horas que pasaste escribiendo en el blog cenando con tu mejor amigo o dando un paseo por el parque.

En este caso tampoco está nada perdido, hay veces que – tras un largo periodo de inactividad – de repente los buscadores empiezan a mandarte lectores. Y sino puedes ser proactivo y enlazar a esos buenos viejos artículos que pasaron sin pena ni gloria, que tienes la sensación de que nadie leyó.

Este problema es mas acuciante cuando hablamos de un blog veterano. Si tus artículos no obtienen reacciones como deberían entonces algo hay que hacer porque esto es de lo mas desesperante. Te ves a ti mismo escribiendo artículos con lo mejor de ti y nadie comenta, ni te enlazan. Algo tienes que hacer porque esto tiende a bajar tu autoestima, sobre todo si observas que en otros blogs, quizás con material de menos enjundia que el tuyo, la gente participa, enlaza, comunica y socializa.

En estos casos, en vez de criticar o autoflagelarte, puede que sea interesante ver que está haciendo ese blog que tu no haces, como consigue una audiencia que a ti se te niega ¿no crees?.

Yo he pasado por varias rachas de estas y tengo que reconocer que es casi lo peor, lo que mas me estresa de tener un blog.

En cualquier caso, no desesperes, si tu pasión es lo suficientemente fuerte, y tienes cosas que contar, el tiempo te dará la razón … pero es que a veces el tiempo pasa tan, tan, tan lento ;)

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