No es que no haya aprendido muchas cosas en la política. El hecho de haber tardado tanto en publicar esta tercera entrega (ver la primera y la segunda) de esta especie de cuaderno de bitácora de mi experiencia política ha sido simplemente la acumulación de tareas, la misma política que te absorbe completamente, y eso ya es casi una de las cosas que he aprendido.

Mejor te lo cuento …

  • Tu tiempo no es tuyo, desde el mismo momento en que te conviertes en servidor público no hay separación entre tu vida privada – que deja de existir – y tu representación política. Es imposible, no puedes, separar tus actividades privadas de las públicas porque nadie te lo va a respetar. Tu actitud y actuación en cualquier momento es reflejo de tu faceta política, no hay posible separación.
  • Es fácil olvidar el motivo que te llevó a meterte en política, porque el día a día, especialmente en la política municipal, te abstrae de lo que es realmente importante, máxime si tratas a diario con asuntos de gestión y problemas de andar por casa. Personalmente no entré en política para hacer gestión, eso ya lo hice muchos años en la empresa privada, sino para provocar cambios sociales y devolver al país, mi comunidad y mi ciudad la solvencia, respeto y orgullo perdidos, para trabajar en devolver la dignidad perdida a la política, y si algún día descubro que esto es imposible, que “ya es tarde”, entonces volveré a mi vida privada.
  • Tienes miles de jefes. Cada uno de los ciudadanos a quien representas es tu jefe, y de hecho es algo que procuro no olvidar nunca. Esto tiene varias connotaciones; por un lado tu trabajo debe representar a todos los ciudadanos, te votaran o no, pues una vez que eres elegido como concejal-diputado pasas a ser representante público de todos, y de hecho entre todos te pagan el sueldo con sus impuestos, y esto es algo importante que no debes olvidar nunca, como dosis de realidad necesaria para no convertirte en los políticos al  uso. Yo salgo cada mes a la calle a presentar a los vecinos un informe de mi actividad, en unas jornadas que hemos venido a llamar “Habla con tu concejal“, y la verdad es que alucinan cuando les digo eso de “hola, soy tu concejal de UPyD, aquí me tienes para informarte de mi actividad, para que valores si me he ganado el sueldo que me pagas“.
  • La alternancia política está asumida. Desde los ciudadanos hasta los mismos integrantes de los partidos viejos dan por hecho que tras una legislatura del PP vendrá una del PSOE, y todos actúan en consonancia. Los políticos no “tocan” demasiado los privilegios del que gobierna actualmente porque “sabe” que luego le tocará a el y “no le interesa”, hay ciudadanos que terminan pasando de exigir con responsabilidad para terminar con el “qué hay de lo mío”, aprovechando las promesas electorales, e incluso hay partidos pequeños que “se dejan” encandilar por los otros partidos viejos, a sabiendas de que cómo no gobernarán nunca al menos así conseguirán alguna “dádiva generosa”. Yo, por supuesto, me niego a ceder ante esta “evidencia”, y el día que entre en la rueda dejaré esto y volveré a mi vida anterior, o a la que sea.
  • No hay medios independientes (prácticamente), no lo son los nacionales y tampoco los locales. Por supuesto que hay honrosas excepciones pero la tónica general es la cultura de la casta y la subvención. La prensa nacional tiene muy bien definida su línea política editorial, y la prensa local se mueve normalmente por necesidades más básicas, como la propia supervivencia a través de los “faldones” que pagan los ayuntamientos en los diarios. A poco que vas siendo objeto de las noticias, y lo serás, te vas dando cuenta de que los básicos del periodismo del “cuando, qué, quien, cómo, donde” no existen la mayoría de las veces, no se contrastan informaciones, y todo lo (malo) que puedas imaginar.
  • El trabajo de la oposición está infravalorado, muchas veces por mérito propio. Digo esto porque te encuentras las dos maneras de hacer oposición, a saber: estar en contra de todo lo que proponga el partido que gobierna / hacer oposición razonada y responsable. Yo he optado por una fórmula que considero sencilla, al tiempo que responsable, y es asumir cualquier decisión como si de mi voto dependiera que algo se hiciera o no, da igual si es necesario mi voto porque haya mayoría absoluta. Y es algo que creo que te aleja de posturas frentistas, ideologizadas hasta la irracionalidad o simplemente oportunistas para hacer mella en el que gobierna le pese a quien le pese, algo que es más común de lo que uno pensaría.
  • La transparencia da miedo, y parece que precisamente por eso en países como el nuestro es una de nuestras grandes carencias. Claro que el nivel de exposición es mayor cuando ejerces la transparencia en tu labor, pero es que se trata precisamente de eso, pues como decía antes te debes a tus “jefes”. Cosas que son connaturales a mi forma de hacer las cosas, como compartir todo lo que hago, publicar abiertamente mis cuentas o mi actividad, no siempre encuentran el aplauso (por decirlo suavemente) del resto de representantes políticos, pues como pasa muchas veces en el trabajo, tu transparencia expone la opacidad del otro, tu virtud constata los defectos ajenos, tu compromiso es considerado un ataque a la indolencia de algunos. Cuando publicas abiertamente tu nómina, los gastos de tu actividad o incluso tu (obligatoria) declaración de bienes, siempre hay gente que se pone nerviosa y sienten la necesidad hasta de insultarte. Y si, hay excepciones, como siempre, pero es algo que me sigue sorprendiendo, y que ya te digo que no es patrimonio solo de la labor política.

Bueno, otro día más …

Valora este artículo para mejorar la calidad del blog ...

PobreRegularEstá bienMuy buenoExcelente (sin valoración aún)
Cargando…

¡SUSCRÍBETE A NAVEGANDO CON RED!

Si no quieres perderte ninguna publicación suscríbete a la lista de correo. Recibirás solo un email diario y solo si hay nuevo contenido.

Eventualmente recibirás contenido exclusivo y ofertas especiales.

Este blog instala en tu ordenador pequeños archivos de texto llamados "cookies" para mejorar la experiencia de navegación, y la ley (estúpida) me obliga a informarte. más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar